Eran inicios de los 2000’s en una época que reinaba el Pop de Britney antes de su crisis skinhead, justo cuando el Nu-Metal dejaba de ser tan icónico y relevante, una noche como cualquier otra mientras intentaba saciar mi necesidad de música estridente esperaba el mítico programa de MTV (R.I.P) “120 Minutos”, la TV con dos rayitas de volumen para no despertar a mis padres, después de Beavies and Butthead comenzaban los anuncios bizarros de la cadena de música por television, ahí estaba yo, sentado justo en frente de la pantalla que me fundia los problemas con sus luces parpadeantes, mis hermanos estaban fuera de casa (cómo de costumbre), yo, esperando por alguna dosis de lo ya conocido, quizá algo de Slipknot o de System of a down, quizá algo de Emo, con los ojos secos sin parpadear empieza el programa con el presentador hablando, entonces presenta el primer video… “Forever” de “Throwdown”, desde ese momento mi cosmovisión cambió.

No sabía lo que veía pero sabía que me encantaba, ¿Por qué se ponen una “X” en las manos? ¿Por qué suena tan agresivo? Entonces sucedió, empiezo a ver cómo vuelan puñetazos por los aires, movimientos ligeramente sincronizados, patadas, caras tapadas con paliacates, mis ojos calientes, mi cuerpo vibrando, mi mente confundida, mi alma feliz.

Un par de meses después como si el Hardcore me buscará y sabiendo que me encontraria, mi hermano que en ese momento tocaba en una banda de “Emo Core” (Roughe para los conocedores) coincidió en un show con “Día de Cambio”, “Santa Familia” e “Induxion 16”, se repitió lo que alguna vez ví en pantalla, MOSH PIT, MOSH PIT EN LA VIDA REAL, EN VIVO Y A TODO COLOR, tenis Macbeth sucios pasaban en frente de mis ojos, Adidas concha, playeras de bandas locales con Golondrinas y Manoplas, puñetazos sin órbita ni rumbo, movimientos que seguían un ritmo, energía que llenaba el cuarto, una vez más mi cuerpo vibró, pero está vez no pude contenerme y me sume a lo que veía, quería entenderlo, dicen por ahí que la mejor manera de entender algo es vivirlo desde dentro, tire puñetazos, patadas, me golpearon, golpee, sude, brinque, vibre, me sentí más vivo que nunca, desde ese momento supe que a eso pertenecía y hoy después de más de 20 años sigo perteneciendo, sigo formando parte de esta cultura que tantos nos ha dado.

Para muchos el Moshpit pareciera una locura, un baile sin sentido, inclusive un sin sentido sin pasar por “baile” siquiera, pero yo te pregunto a ti ¿Que mejor manera existe de sacar lo que te come por dentro que golpear a tus fantasmas y gritarle al mundo lo que te duele? No hay nada que te libere más que estar en un cuarto escuchando la música que te hace sentir vivo con personas que se sienten igual que tu, hartos de lo que sucede afuera de esas paredes, atrás de ese ruido, vibrando a la par de los conos de las bocinas, ese espacio, ese circulo nos trata a todos por igual, sin importar tu edad, tu sexo, tu color de piel o el color de tus ojos, en ese espacio eres tú y eres el otro, eres uno y eres todo, en ese espacio ¡ERES!

Entonces a la siguiente que vengas a un show de Hardcore en dónde veas que sucede el “MOSH”, únete para que por unos minutos sientas “la libertad”.

“Los quiero a todos abriendo ese pit y el que no baile, es policía”

Gris Lee Kuma.
@ grisleekuma
Unidad Hardcore Guadalajara.
Wasted Worldwide.

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